Endesa considera “imprescindible” alargarle la vida a las nucleares españolas hasta los 50 ó 60 años

Por abarrios

La multinacional italiana (Endesa pertenece al Grupo Enel) hizo público ayer, ante la Junta General de Accionistas, su Balance 2017, en el que presentó “unos resultados económicos francamente positivos”, según palabras del consejero delegado de la empresa, José Bogas, o “excelentes”, según el presidente, Borja Prado. Bogas anunció la postura de Endesa en materia nuclear (postura que recogemos en el titular), mientras que Prado aludió en su discurso al gas: “consideramos que la generación térmica continúa siendo un elemento indispensable”.

Energía nuclear hasta el remoto 2048, fecha en la que Trillo y Vandellós cumplirán 60 años, y gas para ir haciendo el camino (para la transición). Es el discurso de Endesa, antaño empresa pública española, hogaño en manos de otra empresa pública, pero italiana. El mayor accionista del Grupo Enel es el Ministerio de Hacienda de Italia, y Enel, sí, es la propietaria de Endesa. La privatización de la Empresa Nacional de Electricidad SA (Endesa) comenzó con Felipe González en La Moncloa y concluyó con José María Aznar, Martín Villa y Rodrigo Rato en el Gobierno. Y hoy, en fin, Endesa es propiedad del Grupo Enel, grupo energético público italiano sin parangón en España, donde ninguna compañía eléctrica es pública, a diferencia de lo que sucede en Alemania, California, Francia, China o Noruega. Por cierto, Italia no tiene centrales nucleares. Tras el accidente de Chernóbil, decidió en referéndum clausurar todas las que entonces había allí en operación.

La postura de Enel en España es muy otra
Y ayer quedó muy clara en la Junta General de Accionistas, acto en el que estuvo presente la plana mayor del Grupo, empezando por Francesco Starace, consejero delegado de Enel y vicepresidente de Endesa, y Patrizia Grieco, presidenta de Enel. En presencia de ambos, el consejero delegado de Endesa, José Bogas, fue muy explícito: las nucleares -dijo- suponen “un pilar fundamental para garantizar la seguridad de suministro eléctrico a medio plazo”. Y Bogas midió ese medio plazo: “es imprescindible la extensión de la operación de las centrales nucleares hasta los 50 ó 60 años”. Es decir, que Endesa (Enel) quiere mantener en marcha Vandellós II (de la que es propietaria) hasta el año 2048 (será entonces cuando cumpla seis décadas de operación). En fin, en las antípodas de la solución italiana -desconexión total tras Chernóbil (y previo referéndum)- o de la solución alemana, donde Angela Merkel, tras otro accidente, Fukushima, dijo que había que cerrar todas las nucleares en diez años. Ya ha cerrado diez, y la última será desenchufada en 2022.

En las antípodas de esas soluciones, pues, la multinacional italiana no vislumbra (en España) el cierre a corto plazo
Antes al contrario, Bogas anunció ayer -ante Starace, Grieco y compañía- que las nuevas inversiones que planea Endesa en lo que se refiere a Generación se centrarán “fundamentalmente” en dos áreas: energías renovables… “y en las actuaciones necesarias para extender la operación de las centrales nucleares”. Esos son los dos objetivos estratégicos de Endesa en materia de Generación. El presidente de la filial de Enel, Borja Prado, también aludió en su intervención a la nuclear. Y también lo hizo en ese sentido: “planteamos esquemas que permitan la extensión de la vida útil de las centrales nucleares, que suponen un pilar fundamental para garantizar la seguridad de suministro eléctrico a medio plazo”. Bogas además lanzó un aviso para navegantes: “es importante -dijo- que, durante el proceso de transición, todas las tecnologías de generación necesarias tengan una rentabilidad razonable. En caso contrario, se podría crear un grave problema de seguridad de suministro a corto y medio plazo”.

Datos económicos principales
Por lo demás, y más allá de la apuesta firme del grupo italiano por mantener operativa la potencia nuclear española hasta mediados de siglo, Endesa presentó ayer sus cuentas:
• Beneficio antes de intereses, impuestos, amortización y depreciación: 3.542 millones de euros (M€), lo que supone un 3% más que los declarados en 2016.

• Beneficio neto: 1.463 M€ (+4% con respecto al año anterior). La empresa ha decidido repartir el 100% del beneficio entre sus accionistas. Y así va a seguir siendo, según el presidente, Borja Prado: “estos excelentes resultados refuerzan nuestra política de dividendos, que establece el reparto del 100% del beneficio ordinario neto en los ejercicios 2017 a 2020” (el accionista principal, como se dijo, es el estado italiano, que controla el 70,1% de la empresa, el otro 29,9% se lo reparten entre 200.000 accionistas).

Contra esta política, precisamente, se manifestaron ayer, a las puertas de la Junta General de Accionistas, acto que tuvo lugar en Madrid, alrededor de 400 trabajadores de Endesa llegados de toda España (miles, según otras fuentes). El secretario general de la Sección Sindical Estatal de UGT FICA, Manuel Jaramillo, pidió allí que los partidos políticos españoles, a los que consideró responsables de la privatización de la compañía, se comprometan a garantizar la continuidad de esta y el futuro de los puestos de trabajo.

“No podemos soportar -dijo Jaramillo- que nuestros políticos miren para otro lado mientras Enel expolia Endesa”. El sindicalista fue muy explícito: todos los beneficios de la compañía -denunció- “se los están repartiendo en dividendos que van a las arcas del estado italiano”. Francesco Starace, “con su nefasta gestión -añadió Jaramillo- está desinvirtiendo, externalizando y descapitalizando la empresa”.

• Deuda financiera neta: prácticamente plana (47 M€ más que a 31 de diciembre de 2016).

• Inversiones brutas en España en 2017: 1.175 M€.

La compañía declara ha invertido “más de 11.000 millones de euros en el sistema eléctrico español desde 2010, lo que nos convierte en la empresa eléctrica que más invierte en España; somos, en particular -ha dicho Bogas-, los que más invertimos en la red de distribución, más de 5.700 millones de euros en inversiones brutas en estas infraestructuras durante el mismo periodo” (2010-2017). La empresa anunció ayer “una inversión total de 2.000 millones de euros en redes de distribución en el trienio 2018-2020”. La distribución es un coste regulado por el Gobierno. El Ejecutivo es el que establece en qué medida debe ser retribuida -le pone precio- cada año. Pues bien, en el período 2010-2017, Endesa ha percibido en concepto de retribución (pago) por distribución aproximadamente 16.000 millones de euros.

Endesa distribuye electricidad en 27 provincias españolas de 10 comunidades autónomas -Andalucía, Aragón, Baleares, Canarias, Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia y Navarra-, lo que supone una extensión de 194.687 kilómetros cuadrados y una población superior a los 22 millones de habitantes. El número de clientes con contratos de acceso a las redes de distribución de Endesa en 2017 fue de 12.359.985 y la energía total distribuida por las redes de Endesa, medida en barras de central, alcanzó los 117.961 gigavatios hora, un 2% más que en 2016. La red de distribución de Endesa tiene 317.782 kilómetros de longitud.

Datos técnicos
La demanda eléctrica peninsular creció un 1,1% en 2017. No obstante, si se tienen en cuenta los efectos de laboralidad y temperatura, el aumento fue del 1,6%, según el operador del sistema eléctrico nacional, que es Red Eléctrica de España. Endesa ha declarado en 2017 una producción eléctrica de 78,6 teravatios hora (TWh), lo que supone un incremento del 13% respecto a 2016. La compañía habla en su balance de “un fuerte incremento de la producción térmica” (gas y carbón), debido a “la escasa disponibilidad de energía hidráulica”. Más de la mitad de la producción eléctrica de Endesa en 2017, concretamente el 56%, fue emisora de CO2 (carbón y gas).

Y la apuesta por la térmica parece firme. Durante su alocución, así lo estableció el presidente de la compañía: “consideramos que la generación térmica continúa siendo un elemento indispensable para la transición de fuentes emisoras de CO2 a fuentes limpias”. Los documentos estratégicos de Endesa también así lo recogen: Endesa quiere alcanzar un mix de generación 100% neutro de emisiones en 2050. Es decir, que la apuesta de la italiana en España pasa por mantener operativas las nucleares hasta 2048 y las térmicas de gas hasta 2050.

En cuanto a la demanda, Endesa distribuyó 118 TWh, un 2% más que en el año anterior; y vendió 96,5 TWh a clientes finales, un 3% más que en 2016. Además, vendió 79,8 TWh de gas natural, un 2% más que en 2016, sin incluir el consumo de este combustible en sus propias centrales. “Como consecuencia de estas cifras -explicó ayer Bogas-, las cuotas de mercado de Endesa en la producción eléctrica peninsular, en distribución y en ventas a clientes finales la sitúan un año más como la empresa líder del sector eléctrico español”.

Renovables
Enel Green Power España, que pertenece a Endesa, ha sido uno de los principales adjudicatarios en las dos subastas de potencia renovable celebradas en 2017, consiguiendo en ellas 879 megavatios de nueva capacidad. A ello, hay que sumar cinco parques eólicos, con 132 megavatios, adquiridos este año. Según Borja Prado, “nuestro parque renovable ya ha superado los 1.700 megavatios”.

A finales de 2017, Endesa empleaba a más de 9.600 personas en España. Durante el acto de ayer, el consejero delegado de la compañía, José Bogas, calificó como “elemento clave en la trayectoria de éxito que estamos trazando, el elemento más diferenciador de nuestra empresa”, al equipo humano de Endesa: “de ello -dijo-, son buen ejemplo los Presidentes de Honor Rodolfo Martín Villa y Manuel Pizarro, que nos honran hoy con su presencia”. Martín Villa, político incombustible, diputado, ministro de Relaciones Sindicales en los 70, miembro de la ejecutiva nacional del Partido Popular, fue uno de los hombres clave en la transición a la privatización de Endesa. Pizarro, número 2 del PP en Madrid en las elecciones que perdió Rajoy en 2008, fue el otro.

Fuente: https://www.energias-renovables.com/panorama/endesa-considera-imprescindible-alargarle-la-vida-a-20180424